Risotto de ajo de oso y guisantes

Una de esas cosas que nos apasiona de viajar es sentir y aprender cosas nuevas todos los días y compartirlas con nuestros también nuevos compañeros de camino. Y comer, por supuesto, por encima de la necesidad de alimentarnos, nos encanta. Y, si puede ser, de la huerta.

Una de esas tardes de abril soleadas y buenrolleras del suroeste de Inglaterra (no es cachondeo), después de wwoofear unas horitas, nos disponíamos a cocinar para nuestros anfitriones en East Town y al preguntar por “ajos tiernos” nos encontramos con que no los conocían pero nos podían ofrecer ajo de oso (wild garlic en inglés y Allium ursinum en latín). ¡Tampoco es cachondeo! Algo completamente diferente que podía ofrecernos un aroma similar. No teníamos ni idea de lo que era pero no pudimos resistir la tentación de experimentar y allá que nos fuimos decididos a recolectarlo para preparar un risotto con ajo de oso y guisantes. Ahí va nuestra receta:

Risotto de ajo de oso y guisantesIngredientes para 4 personicas: bueno, bonito y barato.

 

200 grs de arroz (yo utilicé variedad arborio), 1 diente de ajo seco, un buen manojo de ajo de oso (si no podéis encontrarlo podéis sustituirlo por tres manojitos de ajos tiernos, un puñadico de guisantes por persona, 50 ml de nata, parmesano rallado, aceite de oliva, tomillo, pimienta y sal.

Preparación: sencilla y con tiempo para una cervecita.

 

  1. Cortamos las hojas del ajo de oso en dos mitades aproximadamente. Los tallos y la parte baja de las hojas de ajo de oso (o la parte verde de los ajos tiernos si no hemos encontrado ajo de oso) las ponemos a hervir en un litro de agua con una ramita de tomillo y sal a gusto. Tapadera y fuego medio-bajo durante 30min más o menos (nosotros lo tuvimos dos horas a fuego mínimo en la cocina de carbón).
  2.  Ahora es el momento de la cerveza (nuestras dos horas dieron para más de una y una ducha) y dejarnos sorprender por el suave y dulzón aroma a ajo tierno que desprenden esas hojas verdes mientras hierven.
  3. Cuando tengamos el caldo casi a punto doramos un ajo con aceite de oliva en la sartén o olla en la que vayamos a preparar el arroz y, a continuación, echamos las puntas de ajo de oso que habíamos separado (o las cabecitas de los ajos tiernos), otra ramita de tomillo y los guisantes. Doramos a fuego bajo durante un par de minutitos.
  4. Añadimos el arroz y lo movemos continuamente mientras se impregna en el aceite y aromatiza durante un minuto.
  5. Ahora añadimos como diez cucharones del caldo que tenemos listo y sal y pimienta a gusto. Dejamos hervir a fuego bajo durante 12 minutillos sin dejar de menear con una cuchara de palo. Podremos ir añadiendo caldo según se vaya consumiendo a medida que progresa la cocción. Que nos se nos quede seco en ningún momento.
  6. Finalmente le añadimos lentamente, sin dejar de mover, la nata y el parmesano para que le dé su textura cremosa.
  7. Es el momento de las últimas correcciones de caldo, sal o pimienta pues en dos o cuatro minutos más estará listo y nos debe quedar cremoso (ni caldoso, ni seco).

Esperamos que encontréis ajo de oso y podáis probarlo pues es realmente delicioso y gratis. Wikipedia dice que crece en el centro y norte de España también pero: ¿alguien lo ha encontrado? Decidnos dónde, porfi!!

En nuestra foto lo encontraréis como acompañante de unas torrecitas de salmón y bacalao ahumado con papas pero esta receta la lanzaremos otro día. ¡¡Suerte, salud y enviadnos alguna foto!!

Risotto de ajo de oso


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