Viajar a Marruecos: mapa, amigo y ¡a soñar!

Viajar a Marruecos sigue estando de moda. Hablan las promociones y las arcas del país. Hace veinte años era una tierra a la que solo acudían los bolsillos mejor pertrechados o los mochileros más avezados y hoy ya puede considerarse un destino turístico de masas. Esto, sin duda, está teniendo y tendrá sus consecuencias sobre la geografía física y humana de Marruecos.

Los proyectos de desarrollo y la modernidad seguirán abriéndose paso en Marruecos y con ellos la transformación irreversible con la que vendrán las nuevas formas de vida a relegar las antiguas a los museos y los libros de Historia.

Viajar a Marruecos. Puerto EsauiraUna de mis primeras visiones de Marruecos está muy relacionada con estos dos mundos en contraste. Hace cuatro años. En Mulay Yacoub. Un pequeño pueblo cercano a Fez famoso por la calidad de sus aguas termales. Era de noche, agosto y Ramadán (la gente ya fumaba y conversaba relajadamente en las terrazas). Acabábamos de cenar un tajine excelente y barato junto a unos burros que descansaban a escasos metros. La calle era de la chiquillería y sus gritos y yo dejaba volar la imaginación pensando en una infancia propia en un pueblo así.

Tras la cena a la fresca entré al cibercafé del pueblo y por la ventana veía a un hombre anciano con una chilaba de un blanco luminoso fumar su pipa mientras conversaba con dos policías militares armados hasta los dientes. Junto a ellos, también sentado, el que parecía el nieto, cogía el wifi del ciber con su Macbook también albino y con manzanita luminosa. Allí, en una esquina de un pueblecito remoto apenas asfaltado e iluminado.

Aún no me había sentado en el ordenador que quedaba libre y empezado a abrir ventanitas al mundo virtual y el cibertoldo de la entrada se desplomó llevándose por delante un buen manojo de cables y la posibilidad de conectarse a internet por un rato. Justo en el mismo sitio en el que yo esperaba unos minutos antes. No hubo más que lamentar, al-ḥamdu lillāh.

Viajar a Marruecos. Costa de AsilaEl país se moderniza y para cuando vuelvan a levantar el toldo del cibercafé el grupo de jóvenes que se arremolinaba en torno a las pantallas estará urbanizado y globalizado, la calle asfaltada, los burros proscritos de la vía pública y los tajine callejeros desterrados a las cocinas de los restoráns por alguna ley profiláctica. Aquel paraíso se irá al carajo detrás de la manzanita mordida y vendrán nuevos mundos de la mano del progreso, dicen.

Ni bueno, ni malo. Tan sólo más que posible.

Es un gran momento para viajar a Marruecos. Entre otras cosas porque está en pleno proceso de transformación y en medio de ese pulso entre pasado y futuro podremos percibir todo un universo de sutiles detalles sobre los que proyectar la nostalgia y los sueños. También porque las numerosas promociones turísticas que hoy apuntan hacia el norte de África nos permitirán viajar con mayor comodidad y opciones a un precio al alcance de muchos bolsillos.

Y aunque no hace falta que hagáis las maletas mañana, ni pasado, muchos de los rincones que hoy están todavía intocados por la industria irán perdiendo terreno a favor de ésta. Basta un paseo por cualquier trozo de costa o gran núcleo urbano para constatar el brutal número de promociones turísticas en marcha.

Así que, ¡manos a la obra! Son muchos los paisajes y tipos de ruta que puede ofrecer Marruecos, ¡otro de los atractivos del país!, ya que podemos combinar experiencias muy diversas: desde el azul de las playas y atardeceres atlánticos y mediterráneos hasta el mar terroso del desierto pasando por diferentes cordilleras, milenarias ciudades imperiales y pequeños pueblos con microhistorias, formas de vida y tradiciones fascinantes.

Viaje a Marruecos. Atardecer en AsilaLo primero: coge un mapa y empieza a soñar así tu viaje ya habrá empezado y será tan largo como sueños vuelques en él. Hay muchas webs y guías que basándose en la experiencia de otros viajeros proponen diferentes rutas por el país en función de la experiencia deseada. Será bueno que echéis mano de ellas para darle fuelle a vuestros sueños pero la mejor manera de empezar vuestro viaje será coger el teléfono y llamar a alguno de vuestros amigos marroquíes en España. O a varios. Ellos serán vuestro mejor guía para ayudaros con la ruta de viaje por Marruecos. Y si no tenéis ningún amigo o amiga marroquí… ¿a qué esperáis para empezar a conocer a las gentes de vuestro próximo destino?

También os recomendamos que le dediquéis un tiempo al blog Viajar por Marruecos, un compendio completísimo y consciente de información útil, crónicas viajeras y reflexiones para organizar vuestra escapada a Marruecos y no dejar de soñar.


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